jueves, 16 de mayo de 2013

Fantasma 1. (Participante de la Antología "Quehacer Ecológico" 2013.(Rubén Sada))







Fantasma   1.
                                             La selva de cemento me ahoga las ganas de respirar,
                                            añoro el bosque de árboles añosos que había en mi ventanal.

El árbol habló de soledades inacabadas,
 de piedras tiradas,
de vientos huracanados, miradas atadas
 que no dejaban pensar;
Habló,
de oscuras golondrinas de mal sentir que manipulaban el viaje,
el árbol lloró por el equipaje
de penas estancadas en tormentas florecidas
que multiplicaban calamidades esparcidas
 y  sólo temores para avanzar…
Habló de veedores que hacían vista sorda
  y no tenían cabidas
para arreglar manos asidas
y los sueños de los desplomados en el barrial.
El árbol habló del lodazal,
de las angustias que había en los caminos,
de gente que llamaba a los vecinos
y que nadie escuchaba en su gritar,
Dialogó con sigilo en su hablar
 de aquellos que partieron sin dejar ni un sello
de su pasada, de lo único, lo bello,
de su ocupación  en este peldaño
porque con cada año
los márgenes de la sociedad no los dejaron vivir…
Habló de todo lo que le hastiaba
 y que la carga estaba pesada
que eran los mismos de siempre haciendo lo mismo otra vez…
Que nada había cambiado en todo lo recorrido,
¡nada tenía sentido!
sólo habían  cambiado las caras en el matar.
No dejaban tranzar,
los espíritus codiciosos de siempre y a los pocos valientes
los dejaron silentes
por un mendrugo de pan.
El árbol dejó de existir porque una empresa con dinero                              
pagó el golpe certero
que lo hizo sucumbir por querer parlamentar,
por querer devolver el oxígeno a mi ventanal.
Es tiempo de parar e interesarse,
plantemos el árbol que nos quiere preservar.

1 comentario:

elisa lichazul dijo...

enhorabuena por esa antología ELOISA
felicidades y la mejor de las suertes para que muchos ojos lectores la lean


hermosa oda al árbol, para mí verdaderos héroes gaianos

abrazos