martes, 28 de mayo de 2013

En tu memoria.


Se vino esta pena a morderme el aliento,
quedó de cemento este corazón en luto distante,
un arma cortante es el vuelo de los fugaces;
 te rapto  y bailo los últimos compases, contigo,
y te santiguo en la memoria de mis rezos .
No sé qué fue lo que te hizo elegir,
¿El miedo? y tuviste que salir sin querer escuchar,
 ¿Qué te hizo callar? ¿La candidez de tu alma
que el viento mece con calma para irte fugaz?
 ¿Creíste que eras poco para mi vestido
o fue que yo, con mi latido,  era poco para tus pies?
Bailo el último baile en el recodo de los recuerdos
mientras el viento trae acuerdos y colores de ti.
No hubo, no hubo una afonía más seca, huraña,
no entendí el disparar de forma tacaña silencios a nuestras veredas;
Desde que tu voz  se encadenó al miedo inservible,
 un hecho irreversible; En el acueducto de mis pestañas
mueren las preguntas hurañas que se quedan sin respuestas,
quedan todas las alboradas en apuestas suspendidas,
marchitándose, mal paridas en el puente que no lleva  a destino,
no hay mayor dolor en el camino que desangrar el verso,
ese que es  el más terso, sin que leas que es tuyo.
Se  han cercenado las calzadas a la galaxia de vida
que describió el futuro de ida del que éramos dueños,
en alguno de los sueños en donde todo era posible…
Hasta tu sonrisa cobijada en mi almohada que arrulló,
la rima dulce del sueño en que te conoció.

2 comentarios:

CARLOS dijo...

Excelente. Un saludo amiga.

elisa lichazul dijo...

todo un recorrido por la memoria emotiva a un lazo que dejó marcas en la vida del que le recuerda

todo un homenaje

besitos y feliz jornada