martes, 20 de agosto de 2013

Semilla de silencio...






 Dejé de existir un instante,
 en medio de un silencio ensordecedor que bajaba por mis venas,
engendrando penas en mi vientre maduro,
carcomiendo lo vivido seguro  de forma vertiginosa.
El color y el olor de la rosa se  hizo vacío,
todo el hastío invadió mi estancia sin tu voz de viento fecundo.
No sé a dónde fui,  dónde anduve fosilizando sombras,
encumbrando alfombras con ideas que no eran mías.
No sé si fui doliente, refulgente estrella o algún asteroide al que temían…
Tarde nublada en mis pupilas gastadas de tantos inviernos no amables,
soles sombríos, insondables, que no calientan lo necesario para crecer.
Juzgan mis pasos, mis lazos, mis fracasos y cuando busco ayuda
para no agarrotar mis pupilas, no tienen tiempo para mí.
Dejé de respirar en un instante postrero en que la menguante
 indicó sembrar para cosechar
pero mi piel dijo que es sólo en creciente que mis pasos sinceros
 tienen el destino que requiero para avanzar…
Y  las lunas en sus aposentos  llenan de cemento todas las pisadas,
las manos atadas a bolsillos usureros  retienen en postrero argumento,
 que no deja festejar…
Me quedé deambulando en algún silencio infecundo
que carcomió profundo el vendaval de risas que eran para mí,
dosificó a su antojo el beso anhelado,
 sólo  dejó un helado viento que me hizo llorar…
Me quedé enterrando memorias en los confines del reloj del tiempo

que no  da argumentos para seguir.

Eloísa Echeverría.

4 comentarios:

Francisco Due dijo...

es un enorme placer pasar por su letras...

un abrazo fuere

eloisa echeverria dijo...

Muchas gracias Poeta. Un abrazo fraterno!

Taty Cascada dijo...

Encantada de conocerte Eloisa y, de haber compartido caminata y mesa en Isla Negra.
Nos estamos leyendo y viendo.

P.D: Podrías instalar el gadget de seguidores, de esa forma puedo seguir tus entradas.

Abrazos.

Taty Cascada dijo...

Un abrazo Eloisa, me alegra tu paso por mi casita virtual. Espero que escribas pronto.
Mis cariños para ti.