
Yo,
te quiero mucho
ave de plumaje lustroso
brillante, quemante,
habitante que traes aguas limpias
a mi orfandad,
residente idóneo
que introdujiste a mis sueños,
sin invitación,
asistencia para sacar el limo fatuo
que azuzaba
con envainar mis entrañas
en un epílogo breve.
Te quiero mucho
armónico esculpidor de mi arena
que dejas tu arsenal de caricias en mi piel
ebria de la exhortación
con que tus manos diestras
adoban, zasonan
mi barca inexperta.
Te quiero mucho
mi tesoro
más preciado,
mi veta encantada con epígrafe
del color de mi nombre que contiene tu nombre,
que,
escondo en mi corazón
henchido de felicidad en donde está
la llave
de éste nacarado sentimiento
en donde me oculto,
me encierro,
me abandono para volar.
De: "Sueños fecundos" Prosa poética.
Para mi inspiración.
1 comentario:
Si no es por tus visitas no conozco tus escritos y hubiera sido imperdonable, a veces las casualidades tardan en llegr, gracias por pasar, me gusta la templanza de lo que haces siempre esperando,.
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