jueves 30 de octubre de 2008

DÍA 53.






Que fácil sería tomar tu ausencia
envolverla en un andrajo
y guardarla en algún rincón
en algún cajón
o en medio de los utensilios de cocina
que se ocupan poco para no encontrarlo a diario.
Que fácil sería.
Así no dolería.
Sin embargo tu ausencia está aquí frente mío
mirándome a los ojos, mostrándome los dientes cual quiltro rabioso,
taladrando mis entrañas.
Y me provoca miedo.
De ése miedo ominoso que hace temblar
los huesos del alma.
De aquel terror que ahueca los sentidos y no sabes
para donde mirar que no sea tu ausencia nebulosa
pendenciera con mi juicio…
Que fácil sería tomar tu ausencia
y borrarla de mi corazón
con algún limpiador multiuso de ésos que prometen no dejar huella después
pero estás en mis adentros clavado, tatuado con tinta que nadie puede ver pero se siente.
Yo te siento,
te siento,
Siento tu ausencia que martilla cada segundo de mis aspiraciones y no deja que pulule tranquila.
Me haces falta.
Ya no quiero que seas ausencia…
Se me hace que los semáforos están siempre en rojo, encandilan mis ojos para no verte.
Las calles siempre llenas,
Atestadas de gente para no alcanzarte
vestidos todos de tu ausencia.
Las subidas, las bajadas.
Escaleras que traen y llevan a ninguna parte.
Nada sirve.
Sin sentido es respirar.
No te vuelvas ausencia nunca más
Porque nada es fácil sin tu áurea blanca con olor a madera de bosque cálido rondando mi estancia.

DE: "Vórtice de vástagos bastardos"

Eloisa echeverria.

miércoles 29 de octubre de 2008

Día 54






Y entonces lo supe.
Lo sentí en el cosquilleo obtuso que se fue a habitar
dentro de mí.
Por el sentimiento abrumador de vacío que inundó las vertientes de mis anhelos…
¿Qué hice?

Y el desconsuelo vino a dormitar a mi espacio,
ése que hay entre la realidad y el sueño,
ése que no deja ni dormir ni estar despierta

¿Qué hice?

Supe allí que eras tú a quien esperaba
a quien había tanto ambicionado…

Y mientras el avión montaba presuroso las nubes
perdiéndose ante mis ojos,
Supe de ti.
De tus continuos desvelos
de tu todo acompañando mi espera.
Y no te vi hasta ahí,
ahí…
Que te ibas para no regresar.

¿En qué estaba pensando cuando te dije
que tal vez podrías cumplir tus sueños
en tierras lejanas.?
¿En qué pensaba cuando apuré tu partida
para que no se te fuera la vida declarándome tu amor.?
¿En qué sueño cobijaba mis esperanzas sin ver que
tu realidad me ofrecía lo que soñaba encontrar?

viernes 24 de octubre de 2008

DÍA 43.







De verdad que he querido cantar otros cantos,
De verdad que he querido Conocer otras viñas,
y
Embriagarme en sus vinos.
Pero,
Tu recuerdo brillante, hermoso,
De mosto cancino,
Perfecto en sus ácidos y aromas,
De cepas traídas de otras tierras,
Se adueña de todo mi entorno
Y no puedo perderme por los parronales
Que tienen otros ojos prometedores…
Sólo es tu vino hechicero
El que quiero beber.
Es el único brebaje de vida
Con el que quiero emborracharme,
Perderme para encontrarme
Porque es eso lo que me da tu compañía.
¡Me haces brillar!
Y mi brillo se une a tu espiral que me eleva…
Sabes que me hace bien nutrirme de tu vid
Fuente de perfecta compañía humana
Que me ayuda a caminar por senderos fértiles.
Esos caminos que conozco de memoria
Que si anocheciera igual los encontraría
Porque están impregnados de tus aromas
En tus recovecos, en tus esquinas,
En tus laderas,
En tus planicies.
El aroma de tu vino
Que me eriza la piel
entregándole sensaciones de
Incontables melodías,
Que me transforma en golondrina o en paloma,
en gaviota que surca los mares
O en cóndor andino que señorea montañas.
Tu vino que
Se me hace vertiente alucinante en mis ojos,
Arcilla en mis manos,
Que juega en mis pies, en mis cercos, en mis llanos.
Tu vino
enólogo perfecto para mi paladar Sublime
Y que me has dado a beber
Es mi pozo de energía.